La importancia de las abejas para la existencia de la humanidad.
Muchos han escuchado advertencias sobre el cuidado de las abejas, sin embargo, tal vez no conozcas del tema detalladamente y su importancia. Presta mucha atención a las líneas de este artículo, sé que aprenderás mucho con todo la información del experto Juan Pablo González, apicultor rescatista de abejas.
La abeja es clave en la naturaleza: no solo produce la miel y nos imparte lecciones de organización social, sino que transporta el polen que permite reproducirse a cientos de especies vegetales. El biólogo samario Juan Manuel Peláez, experto en polinización, explica que las abejas “mantienen activas muchas cadenas tróficas (nutricionales)” y agrega: “Muchos cultivos dependen de ellas para su producción, como café, tomates, pimentones, ají, berenjenas, fresas, guayabas; muchas plantas y muchos animales podrían desaparecer si se reduce drásticamente la población de abejas”.
Entonces, ¿Por qué son tan importantes?
Lo realmente importante son las consecuencias de la polinización, es decir, la formación de semillas y frutos. Una buena producción de semillas es básica para recuperar las zonas degradadas, lugares donde se presentó incendio, el excesivo pastoreo, agricultura inadecuada o la mala gestión, que han llevado al deterioro de la cubierta vegetal.
Una adecuada polinización y formación de la semilla favorece de forma notable la recuperación de la cubierta vegetal y la protección del suelo, incluso es posible evitar otros problemas como la erosión y la desertización que afecta las tierras.
Los insectos para el consumo humano.
El 70% de los principales cultivos de agricultura para consumo humano dependen en cierta medida de la polinización por insectos; más de la tercera parte de la producción de alimentos en el mundo, y cerca del 90% de la flora silvestre depende de este servicio ecológico fundamental.
Nueve de cada diez flores necesitan de un insecto que las polinice para dar frutos y semillas.
Una colonia de abejas melíferas de 25.000 individuos, puede polinizar unos 250 millones de flores en un solo día. Los polinizadores indudablemente necesarios para la conservación de las semillas.
¿Riesgos de la especie y de qué manera los humanos desequilibramos su
existencia?
La vida y su permanencia en nuestro planeta se mantiene gracias a la ley del equilibrio. Para nuestro caso específico, las abejas, corren un riesgo inmenso, pues los humanos han generado un desequilibrio ecológico debido a la intervención de los espacios naturales.
No obstante, el crecimiento de la demanda mundial de alimentos, ligado a nuestro modelo
económico de consumo y producción, ha llevado a un crecimiento desmedido de monocultivos, usos de agroquímicos y urbanización desbordante.
Los monocultivos, por ejemplo, rompen el ciclo natural, lugares y momentos en que las abejas pueden recoger alimento (pecorear). En consecuencia, se limitan a una sola especie, lo que afecta la supervivencia de la abeja.
¿Cuál es la mejor opción?
Solo un modelo basado en la agricultura ecológica ofrece garantías seguras para los insectos polinizadores y para la propia agricultura.
¿Cómo afecta el mercado a el proceso de las abejas?
La necesidad de presentar artículos de “excelente calidad” en los estantes de
las tiendas y supermercados, ha hecho que los agricultores usen agroquímicos cada vez más “eficientes” y semillas modificadas genéticamente para dar frutos más grandes, sin “defectos” y mejores colores, inclusive sin semillas.
El uso de semillas transgénicas, agroquímicos aplicados desde la semilla, llevan a que los polinizadores consuman polen con genes y agroquímicos que afectan directamente su capacidad
cognitiva y su sistema nervioso, generando lo que hoy conocemos como CCD
(desorden de colapso de colonias), donde la muerte de las abejas es sistemáticas en las colmenas.
En nuestro caso durante el último año hemos perdido hasta un 15% de nuestras colmenas. Este es el escenario ideal para que empresas como Monsanto y DuPont puedan desarrollar y expandir su intención de apropiarse de las semillas originales y obligar a los campesinos a usar semillas modificadas, bajo la premisa de eficiencia de producción y disminución del ataque de
insectos y depredadores.
¿Que sucede en Colombia?
En Colombia no existe un control adecuado con el uso de pesticidas, especialmente los llamados neonicotinoides, clorinicotinilos o nicopesticidas. En Europa muchos de estos productos están prohibidos, lo contradictorio es que mientras esto ocurre, en Colombia las autoridades ni se han enterado y por el contrario han expedido 59 registros comerciales a productos elaborados con las peligrosas sustancias, que son usados ampliamente por multinacionales gringas como Monsanto, Dow, DuPont y las casas europeas Bayer y Syngenta. Como se mencionó anteriormente “Los principales asesinos de abejas y pájaros se llaman clotianidina, imidacloprid y tiametoxam, pero suelen disfrazarse con alias comerciales, como Actara y Cruiser”.
Estos, contienen una sustancia que hace que las abejas mueran al consumirla o que al detectarla no se acerquen a las flores y mueran por no tener suficiente alimentación.
¿Qué dicen las investigaciones científicas?
En estudios publicado por la revista Science, cuentan que cuando las abejas ingerieren el polen de las flores que producen las plantas transgénicas; consumen la proteína Bt, una sustancia que con el
tiempo las lleva a desarrollar lo que se ha llamado el Síndrome de Deficiencia Cognocitiva de Camino, que hace que pierdan la orientación y terminen muriendo por no ser capaces de regresar a sus colmenas. También hay una clara disminución de abejas reina por panal.
El cambio climático también afecta el equilibrio de las abejas, en Colombia el clima es cada vez más desordenado, las temporadas de lluvia y sol no concuerdan con las épocas de floración y fruto,veranos más intensos e inviernos más crudos, trastornando a las abejas.
Esto se ve reflejado en que se han perdido cosechas en la zona andina del país, retrasando y cambiando las temporadas de cultivo y cosecha de miel.
El único futuro probable de vida para nosotros los humanos, está en regresar
a las prácticas tradicionales de agricultura diversa, lo que quiere decir que se
crea un ambiente adecuado para la reproducción de estos importantes seres,
donde cada agricultor en su parcela siembre diversos tipos de plantas, con
equilibrio.
Si deseas saber más sobre el tema o visitar la colmena de Juan Pablo González al 319 555 78 66.

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